INFORMACIÓN GENERAL
EL PAGO DE LOS COLEGIOS PRIVADOS EN CUARENTENA
Este tema preocupa a muchas familias, sobre todo a los trabajadores independientes que no están percibiendo ingresos producto del aislamiento, e igual tienen que pagar cuotas de instituciones.
Es un tema de difícil solución, ya que si bien las clases presenciales están suspendidas, se están dando contenidos en forma virtual. Se entiende que algunas familias no puedan afrontar el pago de las cuotas, pero también hay que entender que los colegios deben afrontar los costos de mantenimiento de las instituciones y principalmente los salarios docentes y no docentes.
No encontré ninguna resolución oficial del Gobierno para mediar en esta situación. Si encontré un acta acuerdo con recomendaciones que el Ministro de Educación acordó con las entidades que nuclean a los colegios privados, las cuales consisten principalmente en:
➡️ Preservar las fuentes de trabajo;
➡️ Asegurar el pago de los salarios;
➡️ Garantizar el derecho a la educación;
➡️ Congelar el valor de los aranceles hasta que concluyan las medidas de aislamiento;
➡️ Suspender la facturación de servicios directos interrumpidos (ej. comedor) u otros servicios extraescolares;
➡️ Diferir a solicitud de las familias el pago de un porcentaje del total del arancel facturado para meses subsiguientes en favor de quienes no puedan afrontarlo;
➡️ Flexibilizar, reprogramar o extender las fechas de los vencimientos de pago de cuotas o aranceles;
➡️ Restringir intereses, y suprimir las multas y otras penalidades o accesorias durante un plazo no menor al del aislamiento social y preventivo obligatorio;
➡️ Abstenerse de aplicar medida restrictiva alguna al acceso a las herramientas de aprendizaje por cuestiones vinculadas al pago de los aranceles;
➡️ Atender situaciones familiares especiales, con la posibilidad de otorgar becas y ayudas transitorias conforme a la realidad de las familias y de cada institución
Es clave entablar un diálogo con las instituciones, donde se pueda llegar a un acuerdo para salvaguardar el derecho al salario de los docentes y no docentes; y el derecho a la educación de las personas, nuestros niños.
No hay soluciones mágicas, primero hablen con las escuelas para llegar a una solución, de acuerdo al panorama que cada familia tenga. SI sienten que no los escuchan, que la situación es arbitraria o que hay un claro desequilibrio económico, consulten con un abogado. SIEMPRE algo se puede hacer.
©María Carolina Gatto, Buenos Aires, 07/05/2020.